Rusia aseguró el lunes 12 de octubre que había vendido recursos energéticos a países de la Unión Europea por 320.700 millones de dólares desde 2022. La cifra fue comunicada por el viceprimer ministro Alexander Novak y difundida el martes por DW; no se acompañó de un desglose que permita auditarla de forma independiente.

Novak añadió que esas ventas alcanzaron 21.300 millones de dólares durante los nueve primeros meses de 2026. Su argumento es que las sanciones mantienen excepciones y no han cerrado todos los canales de suministro, especialmente en el gas y en el petróleo que reciben algunos países sin salida al mar.

Los datos de Eurostat confirman una fuerte reducción del peso ruso, aunque no su desaparición. En el segundo trimestre de 2026, Rusia representó el 1,0 % del petróleo importado por la UE, frente al impacto de los embargos al crudo marítimo y a los productos refinados aplicados desde finales de 2022 y comienzos de 2023.

La dependencia resulta más visible en el gas: Rusia todavía aportó el 10,2 % del gas en estado gaseoso importado por la UE y el 17,3 % del gas natural licuado en ese trimestre. Estados Unidos dominó el GNL con un 63,2 %, mientras Noruega suministró el 51,2 % del gas por tubería.

El dato de Moscú y las series europeas describen así dos caras de la misma transición: las cuotas rusas han caído con fuerza, pero continúan flujos con valor económico y relevancia política. Comparar ambos conjuntos exige cautela, porque usan monedas, periodos, productos y métodos distintos; el total de Novak debe leerse como una afirmación oficial rusa, no como una cuenta europea ya conciliada.

Fuentes

  1. DW · Rusia presume ventas de hidrocarburos pese a las sanciones por la guerra en Ucrania
  2. Eurostat · EU imports of energy products - latest developments