El Parlamento de Hungría aprobó este martes 13 de octubre una reforma que retira parte de las restricciones anti-LGTBIQ introducidas en la ley de protección infantil de 2021. La votación salió adelante con 139 votos a favor y 51 en contra, según las crónicas coincidentes de BBC y Euronews.
La norma anterior prohibía la representación o promoción de la homosexualidad y de la transición de género en contenidos accesibles a menores. El texto reformado sustituye ese veto general por un criterio dirigido a materiales que puedan perjudicar gravemente el desarrollo físico, intelectual, emocional o moral de niños y adolescentes.
La modificación constituye la primera reversión parlamentaria importante de estas medidas desde que Péter Magyar llegó al Gobierno tras derrotar a Viktor Orbán en abril. El partido Tisza dispone de una mayoría de dos tercios, mientras Fidesz y los democristianos votaron contra el cambio y lo atribuyeron a la presión europea.
La reforma no equivale a una equiparación completa de derechos. BBC y Euronews señalan que siguen pendientes normas sobre el reconocimiento legal de las personas trans, la adopción por parejas del mismo sexo y las restricciones de reunión que se utilizaron para intentar impedir actos del Orgullo.
El cambio también tiene una dimensión europea. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea había cuestionado la compatibilidad de la legislación de 2021 con el derecho comunitario. Además, el Consejo de Asuntos Generales incluyó este 13 de octubre una actualización del procedimiento del artículo 7 sobre el Estado de derecho en Hungría.
Las organizaciones LGTBIQ consultadas por ambos medios recibieron la votación como un avance, aunque reclamaron nuevas reformas. Su valoración distingue entre retirar disposiciones que estigmatizaban a homosexuales y personas trans y resolver otros asuntos todavía vigentes, entre ellos la adopción, el cambio registral y la libertad de reunión.
El siguiente punto verificable será la publicación y entrada en vigor del texto aprobado, junto con su aplicación en educación, medios y actos públicos. También habrá que comprobar si el Gobierno cumple sus anuncios sobre adopción e identidad legal y si la medida modifica la relación de Budapest con las instituciones europeas.
