El G7 acordó el viernes movilizar reservas de petróleo para aliviar la presión sobre el suministro energético. El calendario contempla una liberación coordinada de 100 millones de barriles durante cuatro meses, con una parte importante del diésel concentrada en los primeros veinte días.

El acuerdo se apoya en los compromisos adoptados en marzo y tiene en cuenta las entregas ya realizadas. Por eso, la cantidad anunciada no puede interpretarse como cien millones de barriles adicionales a todo lo liberado anteriormente. La ejecución se coordinará con la Agencia Internacional de la Energía.

Los gobiernos también quieren evitar que varias refinerías detengan su actividad al mismo tiempo por mantenimiento. El comunicado plantea coordinar esas paradas y aumentar la producción de combustibles refinados donde sea posible, con especial atención al diésel.

El grupo reafirma su compromiso de no imponer restricciones a las exportaciones energéticas entre sus miembros. También pide a otros productores que eviten prohibiciones que agraven la tensión del mercado, en un contexto marcado por los problemas de navegación en Ormuz.

La Agencia Internacional de la Energía deberá evaluar la aplicación y el impacto de las medidas antes de veinte días. El comunicado no permite comprobar todavía cuánto entregará cada país ni qué efecto tendrá el acuerdo sobre los precios que pagan los consumidores.

Fuentes

  1. Consejo Europeo · G7 Leaders' Statement on global energy security and market stability